viernes, 30 de agosto de 2013

DOS BANDOLEROS ASALTAN EL PILAR DE MOYA DE TORREDONJIMENO

 
"Vista del cortijo "El Castil" de Torredelcampo. En el año 1907 propiedad del tosiriano D. Juan Sánchez del Mármol" (Foto: ciclistademartos.blgspost.com)
 
En el diario nacional “El Día Independiente” de 22 de Agosto de 1907, nos encontramos  con esta curiosa noticia relacionada con nuestra localidad. Dice así el citado periódico:



Bandidos perseguidos.

“Jaén, 20 de Agosto.

En la tarde de ayer tuvo noticias el jefe de la línea de la Guardia civil de Torredonjimeno, D. Francisco Palomo, que en el sitio llamado Pilar de Moya, de aquel término, se habían presentado dos hombres armados de escopetas y montados en caballos castaños, enviando con un campesino carta al propietario D. Pablo Martínez exigiéndole 1.000 pesetas. El teniente Palomo salió con fuerza de aquel puesto y ordenó se pusieran en movimiento las de otros inmediatos, avisando al jefe de la Comandancia, teniente coronel Sr. Moreno de Bayas, quien con gran celo dictó las oportunas instrucciones para la persecución de los malhechores, saliendo él para dirigirla, y verificándolo con otras fuerzas el comandante Contreras y el teniente Sierra Palero. Este oficial, con la pareja de caballería que le acompañaba, alcanzó á los criminales en el cortijo Platero á las diez de la noche, sosteniendo con ellos vivo tiroteo. Los malhechores diéronse á la fuga, pero supónese vaya alguno herido. Continúa activamente la persecución, siendo objeto de grandes elogios el celo desplegado por la Guardia civil”.

 

Sobre este mismo suceso, el diario “ABC”, en su edición de 19 de agosto de ese mismo año, añade los siguientes datos sobre este suceso:

 

Bandolerismo en Torredonjimeno.

Nuestro corresponsal en Torredonjimeno nos remite por carta copia de una telegrama que expidió en dicha población el día 19, y que le fue devuelto desde Madrid el mismo día 19 advirtiéndole que quedaba sin curso:

El citado telegrama dice así:

Dos bandidos a caballo, armados cada uno con dos revólveres y una escopeta, representando tener cada uno de los bandoleros veinticinco y treinta años de edad, se presentaron en el cortijo llamado Castil, situado en el término de Torredelcampo.

Los ladrones exigieron al propietario del mismo, el vecino de Torredonjimeno Juan Sánchez Mármol, una gruesa suma, pero aquel trató de demostrarle su falta de recursos.

Los bandidos le emplazaron entonces hasta fin de mes, con grandes amenazas si para la citada fecha no les entregaba la cantidad de 5.000 pesetas.

También exigieron dinero al propietario D. Pablo Martínez.

Con este motivo ha cundido la alarma entre los propietarios de esta comarca, muchos de los cuales han recibido amenazas de que serán incendiadas sus fincas y robado su ganado si no entregan a los bandoleros determinadas cantidades”.

 
No es la primera vez que traemos noticias o sucesos relacionados con la delincuencia organizada o el bandolerismo en Torredonjimeno y su ruedo. Como se puede deducir por las noticias arriba reseñadas, los bandidos se movían con total libertad y con pasmosa facilidad por los cortijos y fincas de los términos municipales de Torredelcampo y Torredonjimeno.  

 
"Los bandoleros El "Pernales" ( a la derecha) y el "Niño de Arahal" muertos a tiros en 1907"


El bandolerismo era una lacra muy corriente en esos años en toda Andalucía, y Jaén, era uno de los grandes “feudos” de esa calaña para la perpetración de sus delitos y esconderse con facilidad. La cantidad de cortijos y casas de campo diseminadas por la Campiña, así como la cercanía de las sierras y montes para esconderse, hacían de la provincia el sitio ideal para ello. Una prueba más de lo que decimos, es el hecho de que, no mucho tiempo después de la publicación de esas noticias en los periódicos, en el mes de septiembre, se  daba otra en la que se hacía constar la concesión de la Cruz del Mérito Militar de 1ª clase, con distintivo rojo, al Teniente de la Guardia Civil, Sr. Haro y López, “por haber dado muerte a los bandidos “Pernales” y “Niño de Arahal””. Francisco de los Ríos (a) “Pernales”, ya había visitado el término tosiriano con anterioridad. Así lo dimos a conocer en el nº 4 de la Revista Cultural Órdago de Torredonjimeno en el artículo titulado “Bandoleros en Torredonjimeno (siglos XIX y principios del XX)” Ambos bandoleros serían abatidos a tiros el 31 de agosto de 1907 en el cortijo “El Bellotar” en plena Sierra de Alcaraz, provincia de Albacete.

Ese mismo año, también en la provincia de Jaén, tuvo lugar otro asalto y crimen por parte del bandolerismo. En la aldea de Ventas del Carrizal, pedanía situada cerca de Castillo de Locubín, un matrimonio formado por Manuel Villén y su esposa María Hidalgo, dieron alojamiento a un “conocido”, oriundo de la localidad de Bobadilla de Alcaudete. En esas fechas era normal que las gentes se desplazasen a pie por los caminos de una localidad a otra para la realización de los trámites y visitas propias, y no era infrecuente que la noche sorprendiese a más de uno por los caminos, siendo más prudente, el solicitar alojamiento en algunas casas de vecinos antes que exponerse a la intemperie o a los asaltantes de caminos. Así las cosas, el citado Miguel y dos acompañantes fueron hospedados en casa de Manuel y María. Al llegar la noche, y aprovechando que ambos dormían, asesinaron a María Hidalgo cortándole el cuello e hiriendo de gravedad al esposo, el cual al tratar de defenderse de la agresión, interpuso su brazo entre el cuello y el cuchillo, salvando así la vida pero perdiendo el brazo, que hubo de amputársele después debido a la gravedad de las heridas. La Guardia civil, puesta sobre aviso, practicó las diligencias oportunas siendo apresados los asesinos poco tiempo después.

 


"Pareja de Guardias Civiles a caballo. principios de siglo XX"
 
Hay que decir que la Guardia civil, en ese año de 1907, guardaba la misma distribución territorial que en 1901. En Martos residía un capitán, de la 4ª compañía, y a su mando estaban las líneas de Alcaudete, Torredonjimeno y Valdepeñas. Al mando de las citadas líneas había un teniente de 1ª, en el caso de Alcaudete y Torredonjimeno y de 2ª para Valdepeñas. El Teniente de 1ª de Torredonjimeno era D. Francisco Palomo Medina, y el Capitán de Martos era D. José Taillefer y Paniagua. Según la jerarquía, sería éste el encargado de poner en conocimiento a la comandancia de Jaén las nuevas y de solicitar los permisos al superior, en este caso el Teniente Coronel D. Luis Moreno de Raya y no de “Bayas” como cita la noticia, el cual fue responsable de dicho puesto desde 1906 hasta 1909, siendo sustituido en el mismo por D. Juan Ortega Benítez en junio de 1909. Por su parte, el Teniente 1º D. Antonio de la Sierra y Palero, era quien comandaba el escuadrón volante que salió en persecución de los malhechores, el cual tenía su sede en la capital de la provincia. Las otras dos secciones de dicho escuadrón estaban destinadas en la población granadina de Santa Fé y en Granada capital.
 
El cortijo “El Castil”, se encuentra situado en el término municipal de Torredelcampo. Todavía en la actualidad se puede visitar, pues se haya encuadrado dentro de la ruta de los castillos y torres fuertes que dicha localidad tiene en a lo largo de su dilatado término. Según Eslava Galán, esta cortijada, se denominó antiguamente “Castil de la Peña” y consistía en una torre fortificada con su antemuro de mampostería y un terraplén, que protegía dicha torre. A día de hoy todavía se pueden divisar algunos restos de la muralla y parte de la torre original adosada a otras edificaciones posteriores. El conjunto se vería aumentado a principios de siglo XX con más casas y estructuras de labor, dando como resultado una cortijada de mediana envergadura con capacidad para varias familias, que hoy por hoy se hallan en bastante estado de abandono. No lejos del lugar había otras cortijadas parecidas, como la de “La Muña” o “El Torrejón”. Desde allí, y siguiendo los caminos rurales disponibles, cualquier delincuente podía atravesar casi toda la campiña, sin transitar por las vías principales, mucho más transitadas y vigiladas. Durante el trayecto, se podía encontrar cortijos y casas de labranza, que debido a su aislamiento, eran presa fácil para este tipo de delincuencia.
 
Luis Gómez
 

lunes, 26 de agosto de 2013

EL PARTIDO INTEGRISTA CATÓLICO EN NUESTRA COMARCA

Juan Manuel Orti y Lara, natural de Marmolejo, filósofo neotomista y destacado miembro del Partido Integrista
 
 
EL PARTIDO INTEGRISTA CATÓLICO EN MARTOS, JAMILENA, SANTIAGO DE CALATRAVA, PORCUNA Y TORREDONJIMENO. (SEGUIDO DE UNA NOTICIA DE LA ASAMBLEA GENERAL DEL PARTIDO INTEGRISTA DE 1893)
El tradicionalismo, como partido de ideología conservadora, sufrió diversas mutaciones y cambios internos a lo largo del siglo XIX.
Ramón Nocedal y Romea nació en 1842. Era hijo del también político Cándido Nocedal y se le tiene por el fundador de lo que en el panorama político decimonónico se llegará a denominar “partido Integrista o Tradicionalista”. El término "integrista" ha pasado al vocabulario mundial, teniendo origen español, pero depauperando su significado y cargándolo de un sentido negativo. Hoy, cuando leemos "integrista" entendemos el vocablo como sinónimo de "fundamentalista" y "fanático", con una carga peyorativa imposible de soslayar; sin embargo, el "integrismo" español solo reclamaba la pureza de los principios y una adhesión íntegra (=entera) a ellos, sin permitir que se corrompieran por las conveniencias y tejemanejes de los oportunistas que vivían de la política. En modo alguno eran hombres violentos ni cerriles: el ejemplo es que nuestro paisano Juan Manuel Orti y Lara (Marmolejo, 1826 - 1904) fue uno de los más señalados del Partido Integrista y su cultura estaba avalada por su ejercicio periodístico y su alto magisterio en Filosofía (fue uno de los más contundentes opositores al krausismo).
Nocedal tuvo serias disputas internas con los otros católicos que formaban parte de las demás fuerzas políticas católicas, e incluso llegó a tildar de “liberal” al propio Carlos VII. Es entonces, cuando el Duque de Madrid, toma la decisión de expulsar a los “rebeldes” firmando el que se denominaría “Manifiesto de Loredán” (10 de julio de 1888). Nocedal respondió por su parte con la “Manifestación de Burgos” (25 de junio de 1889) donde expondría los puntos de lo que a la postre será la creación del “Partido Tradicionalista o Integrista
LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE CORTE CATÓLICO DURANTE EL SIGLO XIX
 
Los católicos, partidarios de esta visión política para la salvación de España, se repartían por diversas agrupaciones a lo largo y ancho del país, casi siempre bajo el nombre de "Círculo". El grupo más numeroso los constituía la Comunión Católica Monárquica, pero debido a las disensiones internas, a finales del s. XIX (en el año 1889), dicho partido sufre una escisión que dará lugar a la formación del Partido Católico Nacional, comandado por el periodista y político D. Ramón Nocedal, hijo del también político Cándido Nocedal, más arriba referidos. Esta nueva formación, será denominada por la prensa y de forma oficiosa como “partido integrista”. A principios de 1875, Cándido Nocedal y su hijo Ramón, fundaron el diario “El Siglo Futuro” con la finalidad de “contrarrestar las campañas de los sectores católicos, en particular el capitaneado por Alejandro Pidal, partidarios de una acción política posibilista” nos dice Carlos González Cuevas. Y es que hay que tener en cuenta, que durante el gobierno de Cánovas del Castillo, éste pretendía –y así lo hizo- que se unificasen las fuerzas políticas españolas para poder hacer realidad su sueño: el Turnismo, a modo y semejanza de los partidos ingleses a los que admiraba. Es decir, dos fuerzas políticas de diferente signo ideológico, pero con la misma visión en lo central, es decir, la visión de Estado y los intereses comunes de éste turnándose pacíficamente previo acuerdo, mientras se enriquecían a manos llenas a costa del país. Eso nunca funcionó en España y aquellos años pasaron como los más corruptos de la época (nada que ver con lo que hay en el panorama actual, por cierto).
Éste era el estado del conservadurismo decimonónico, cuando esta nueva acción política de Nocedal provocó una nueva disputa entre el sector tradicionalista que hizo que las fuerzas se decantasen según las tesis de sus líderes. De una parte estaban los partidarios del retraimiento político: estos eran más partidarios de una nueva acción militar “carlista” que de la participación activa en la vida política del país. Otros, por el contrario, eran más partidarios de la vía legal, aunque éstos tenían una escasa influencia en la sociedad. En 1879 se impuso la visión de Nocedal, favorable como hemos dicho, al retraimiento; mientras que en el otro sector, representado por Ceferino Suárez Bravo, Vicente de la Hoz y el Conde de Orgaz, se estaba a favor de la participación electoral. A estos dos grupos hay que unir el que pretendía transigir con la política vigente y era partidario de la realización de pactos políticos con los gobernantes del momento, facción que era la que comandaba el político Alejandro Pidal Mon.

 
Alejandro Pidal y Mon
Pidal fue organizando bajo su dirección lo que vino en llamarse “Unión Católica”. En un principio, ésta formación contó con algunos sectores intelectuales y de la aristocracia del momento (Ortí y Lara y Menéndez y Pelayo entre otros) pero al poco, y viendo la deriva “pactista” de dicho partido, se alejaron y no continuaron prestando su apoyo a dicha  formación pidaliana y mucho más, cuando éste llegó a ser Ministro de Fomento del Gobierno de Cánovas del Castillo.
La formación política de la Unión Católica se constituyó orgánicamente de una Junta Superior Directiva en la capital de España; además se establecieron también Juntas Diocesanas en las capitales de provincia y posteriormente, juntas locales. A esta organización le vino muy bien la unión de los Círculos de Obreros Católicos, que fundara en Córdoba en 1877 el cardenal Ceferino González y cuyos integrantes y directivas terminaron por unirse a la formación de la Unión Católica.
Según Pedro Carlos González Cuevas “La Unión Católica tuvo la clara virtualidad histórica de servir de freno a las posiciones extremistas del tradicionalismo carlista, privándole de la representación exclusiva de los interés católicos”. Las críticas a Pidal y Mon vinieron de todos los sectores. Uno de los más críticos fue Félix Sardá y Salvany, director de la “Revista Popular” y padre intelectual del “integrismo” que escribió el memorable ensayo "El liberalismo es pecado".
Ramón Nocedal

El Partido Tradicionalista se organizó formalmente en agosto de 1889, con Ramón Nocedal como presidente, Ortí y Lara como vicepresidente, Javier Rodríguez de Vera, José Pérez de Guzmán, Fernando Fernández de Velasco, Ramón M. Alvarado, vocales; y Liborio Romery, secretario. Se optó por un sistema de juntas coordinadas para una junta central, esquema que había adoptado así mismo el carlismo, cuya reestructuración dirigida por el Marqués de Cerralbo, estimuló, sin duda, a la de los integristas”, nos dice Jordi Canal en su libro “El Carlismo
Es este mismo autor, quien nos dice y nos da cuenta de lo que sigue: “El declive del integrismo como opción política empezó en 1893, coincidiendo con la asamblea que reeligió a Ramón Nocedal como jefe. Ortí y Lara abandonó el partido, y poco después lo harían destacados miembros como el director del periódico navarro “El Tradicionalista”, Francisco María de las Rivas, además de Campión y Gil Delgado. A todos ellos se añadiría en 1896 el emblemático Sardá y Salvany. (…) El integrismo persistiría en una posición marginal en el terreno político, conservando no obstante una cierta influencia en lo publicístico”.
Al hilo de esto y por la influencia que tuvo en la comarca, traemos en esta ocasión a nuestro BLOG DE CASSIA la noticia de la asamblea general del Partido Tradicionalista de 1893, donde se especifican las personas que representan a este partido en las Juntas Regionales, incluidas las de Jamilena, Torredonjimeno Santiago de Calatrava y Porcuna, entre otras. 
Luis Gómez
 
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DOCUMENTACIÓN
 
 
“El Siglo Futuro, Sábado, 24/06/1893
Asamblea general del Partido Tradicionalista en 1893
ACTA.
JUNTA PEPARATORIA.
En Madrid, á 8 de Junio de 1893, víspera de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, acudiendo á la convocatoria del Presidente de la Junta Central del partido tradicionalista, se reunieron á las siete de la tarde en el local de la Asociación Integrista de esta villa, sito en la casa núm. 29 de la calle de la Luna, los señores que más adelante se relacionan con la representación y carácter que también se expresa. Ocupada la presidencia por el Sr. Nocedal, rogó á un sacerdote que abriera la Asamblea con las preces oportunas. La numerosísima concurrencia que asistía a la sesión con los representantes de las Juntas, y llenaba el amplio salón, se arrodilló ante el Corazón de Jesús que ocupa el testero de preferencia, y rezó el Veni Creator. El Presidente dio cuenta en seguida del objeto de la Asamblea, que es, principalmente, cumplir la base establecida por la Asamblea anterior, según la cual debía reunirse á los cinco años y renovar la dirección superior del partido: con todo lo demás que los señores apoderados quisieran proponer. A propuesta del Presidente acordó la Asamblea asistir en cuerpo á una Misa de Comunión que se celebraría á la mañana siguiente, fiesta del Sagrado Corazón, en el Oratorio del Caballero de Gracia. Y determinó celebrar dos sesiones diarias, una por la mañana, que empezase á las diez, y otra por la tarde, á las siete.
A propuesta de varios individuos dé la Asamblea se dio un amplísimo y absoluto voto de gracias y confianza á D, Ramón Nocedal por su conducta política hasta el día, en cuantos actos ha realizado como jefe del partido tradicionalista, y en la prensa, en el Congreso y en sus trabajos de propaganda; haciéndole extensivo al ex-diputado á Cortes Sr. D. Liborio Ramery, que tan eficaz y valiosamente cooperó en el Parlamento y fuera de él a la defensa y propaganda del partido. También se acordó consignar en la presente acta la satisfacción con que el partido ha visto la conducta observada por el periódico órgano del partido integrista EL SIGLO FUTURO, al interpretar y desarrollar el programa político del integrismo, especialmente en estos últimos días El Sr. D, Juan Manuel Ortí y Lara usó de la palabra y expuso su juicio sobre la conducta del partido, en lo religioso y lo político, en relación consigo mismo y respecto á la unión de los católicos, y con entera subordinación en todo á las enseñanzas, los mandatos y deseos del Papa y los Obispos. Seguidamente se presentaron varias proposiciones á la deliberación de la Asamblea, que acordó el nombramiento de comisiones que las estudiaran detenidamente y diesen dictamen sobre ellas. Para el nombramiento de las comisiones se resolvió que los representantes de cada Región designasen para cada comisión un individuo. Examinados los poderes de los representantes, se procedió á la lectura de los apoderados, quedando la Asamblea constituida con las siguientes representaciones
 
JUNTA CENTRAL.
D. Ramón Nocedal, Presidente.—D, Juan Manuel Ortí y Lara, Vicepresidente.—D. Liborio Ramery, Vocal.—D. José Pérez de Guzmán, Id.—D. Carlos Gil Delgado y Tacón, Ídem.
REPRESENTADOS POR EL SEÑOR NOCEDAL.
D. Javier Rodríguez de Vera, Vocal.Don Fernando Fernández de Velasco, Id.—Don Ramón María Alvarado, Id.
 
JUNTAS REGIONALES
Francisco de Paula Quílez, Vicepresidente de la Regiomal.-D. Manuel Peinado,  la Regional y apoderado de Castillo de Locubín y de Villardompardo.—D. José María Sardoica, de Linares.—D. José Fernández Naranjo, id.Señor conde de Prado, de Arjona, Villanueva de la Reina y otros puebles del distrito de Andújar.— D. Emilio Mariscal y Mendoza, de Jaén y apoderado de las juntas de Martos, Torredonjimeno. Porcuna, Valdepeñas, Jamilena, Santiago de Calatrava, Fuensanta, Mancha Real y de D. Tomás Serrano, de Villacarrillo
 
 
BIBLIOGRAFÍA:

GONZÁLEZ CUEVAS, Pedro Carlos. “Historia de las derechas españolas. De la Ilustración a nuestros días” Biblioteca Nueva, Madrid, 2000
COMELLAS, José Luis. “Cánovas del Castillo” Ariel S.A. Barcelona, 1997
CANAL, Jordi. “El Carlismo. Dos siglos de contrarrevolución en España”. Alianza Editorial, Barcelona, 2000
 
 

lunes, 5 de agosto de 2013

EN TORREDONJIJMENO: MUERE ELECTROCUTADA AL CAMBIAR UNA BOMBILLA

 

Así es. En un diario madrileño de 1924, nos encontramos con esta luctuosa notica de sucesos. Los accidentes domésticos no son cosa de ahora, y por lo que podemos comprobar, la tragedia y la fatalidad, han campeado por sus anchas en todo tiempo y lugar. Dice así la noticia:

Muere electrocutada al poner una bombilla

TORREDONJIMENO 22 (11noche).—La vecina Ana de la Fuente Ocaña, de cuarenta y un años, fue a poner una bombilla en el portalámparas. Sin qué se conozcan las causas recibió una corriente eléctrica intensa y cayó en el suelo con el cable cogido, que se desprendió del techo. En auxilio de la mujer acudieron varios vecinos, y uno de ellos, llamado Pedro Calahorro, cortó el cable de la acometida. La mujer murió electrocutada. El Juzgado municipal practicó las diligencias previstos por la ley. (Febus.)”

La trágica noticia debió conmover al vecindario, pues no eran frecuentes que este tipo de sucesos se produjeran con frecuencia. No nos dice la noticia si la finada era madre, estaba casada ni nos da ningún dato mas que nos revele su situación civil, y tampoco en sucesivos diarios de la misma cabecera, nos dan más informan sobre el alcance de esta noticia.

Dejamos aquí pues constancia de esta noticia, con la seguridad de que a día de hoy, todavía puede haber familiares directos de la mujer, que recuerden o tengan memoria familiar del trágico accidente que terminó con la vida de su pariente.

 

Luis Gómez